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Título: Banjo-Tooie.
Distribuye: Nintendo.
Desarrolla: Rare.
Género: Aventura de Plataformas.
Plataforma: Nintendo 64.
Año: 2000.
Bueno, como dentro de "poco" (un par de semanas) podré disfrutar de ese juego que puse verde hace unos meses, pues me ha apetecido comentar el juego anterior (no cuento los dos Banjos que salieron para GBA).
Este juego adolece del mismo fallo que tiene Donkey Kong 64, es decir, unos mundos enormes con muchos objetos que recolectar. Asi que pasamos de los mundos sencillos donde la recolección no era exagerada de Banjo-Kazooie a este Banjo Tooie. Aunque, personalmente, a mi este Banjo-Tooie si que me gusta, y mucho. Si que hay partes que son bastante pesadas y cargantes, pero al menos, no tienes que cambiar de personaje cada dos por tres, como en Donkey Kong 64.
El juego arranca dos años después de los sucesos acontecidos en Banjo-Kazooie. Una noche, mientras Banjo, Kazooie, Mumbo y Bottles están jugando una partida de cartas, Klungo trata de sacar a Gruntilda de una roca que la mantiene sepultada. De repente, una enorme excavadora irrumpe en la tranquila Montaña Espiral sobresaltando a nuestros protagonistas e interrumpiendo su partida de cartas. En esta excavadora se encuentran dos hermanas de Gruntilda: Mingella, alta y delgada, y Blobbelda, bajita y regordeta, que vienen a salvar a su querida hermana de su cautiverio. Dicho y hecho, con un hechizo liberan a la bruja Gruntilda, que ha perdido bastante piel por cierto. Es más, ¡está en los huesos!
Debido al terremoto, Banjo y cía deciden que alguien salga a mirar fuera que está pasando. Mumbo, demostrando su hombría, decide salir y allí ve a Grunty y sus hermanas. Lamentablemente, Grunty le ve y empieza a lanzar hechizos a diestro y siniestro mientras Mumbo corre hacia la casa a avisarles. Todos consiguen salir... menos Bottles, quien creyendo que era una artimaña para hacer trampas, se queda dentro. Si, Bottles muere. Banjo y Kazooie deciden embarcarse en una nueva aventura para pararle los pies a la temible bruja y devolver la vida al pobre topo.
Pero la maldad de la bruja no se queda ahí... debido a que ahora es un esqueleto viviente, se propone absorver la vitalidad de los habitantes del mundo de Banjo para regenerarse gracias a una potente máquina llamada "B.O.B." (ahora no recuerdo que significaban las siglas, lo siento). Su primera víctima: el rey Jingaling, el rey de los jinjos, que en el momento de lanzar el rayo les había obsequiado a Banjo y Kazooie su primer jiggy y además les había dado ciertas indicaciones. Jingaling acaba convertido en un zombie (ya tenemos otro personajillo que resucitar, dita sea). Esos son más o menos los primeros compases del juego.
La historia como véis es menos infantil que la del anterior, y no solo la historia, esta nueva entrega tiene mucho más humor, de hecho un humor algo negro, y aunque no llega al nivel de humor de Conker si que hay momentos buenisimos: el el jefe del tercer mundo, el pirata borracho que hay en el cuarto mundo, la rivalidad entre Mumbo Jumgo y Humba Wumba, la misma Grunty...
Pero bueno, lo que importa al fin y al cabo es la jugabilidad. ¿Y qué nos encontraremos en Banjo-Tooie? 8 enormes mundos con muchisimas cosas por hacer en los que plataformear, derrotar enormes jefes, afrontar niveles tipo FPS, jugar a los coches de choque, al fútbol maya, incubar huevos, ayudar a una familia de triceratops... a los que les guste la variedad de objetivo aquí tienen para aburrir.
Todo es mucho más complejo que en la primera parte. Los movimientos de Banjo y Kazooie aumentan en número, podremos desdoblarlos y tener todavía más movimientos, usar a Mumbo Jumbo para realizar hechizos sorprendentes, transformarnos en cosas extrañas (desde un furgón blindado a una lavadora) gracias a la magia de Humba Wumba... todo ello para conseguir los ansiados Jiggys, esas piezas de puzzle doradas. Gracias a ellos abriremos los distintos mundos desde el templo del sabio Jiggywiggy, un sacerdote con la cabeza en forma de Jiggy, donde tendremos que reconstruir un puzzle para abrirlos.
Y estos jiggys, como decía, los obtendremos superando fases de plataformeo, ayudando a personajes, superando minijuegos... para lo que tendremos que usar todos esos movimientos. Vamos, en definitiva, que nos encontramos ante un juego inmenso, en el que la cantidad de tareas por hacer puede superarnos y hacer que nos perdamos. Este es el principal punto negativo que le ponen sus principales detractores. A mí me encanta, pero también me llega a saturar en ocasiones, sobretodo cuando te hacen ir de un sitio a otro miles de veces.
Y además de todo esto, tenemos muchos objetos que recolectar en cada nivel. Notas musicales (que aqui se recogen de 5 en 5) que nos servirán para que el hermano de Bottles, un topo ex-militar llamado Jamjars, nos enseñe nuevos movimientos a través de sus escotillas, encontrar a los Jinjos (teniendo cuidado de sus copias malvadas, los Minjos), los paneles de miel vacios para aumentar la vida, plumas doradas y rojas, huevos de muchos tipos para usar de artilleria (normales, de fuego, explosivos, de hielo y otros que nos permiten manejar a un pequeño robo-kazooie), glowbos para que Mumbo y Humba nos ayuden...
En definitiva, Banjo-Tooie trata conseguir Jiggys de muchas maneras posibles, a través de enormes mundos.
Gráficamente era de lo mejor de Nintendo 64 (normal, ya que fue de lo ultimo que salio y además Rare sabe aprovechar muy bien el potencial de las consolas en las que trabaja) y sin necesidad de Expansion Pack.
La banda sonora es una maravilla, de un estilo muy personal que tienen los juegos de Rare. En concreto estaba a cargo de Grant Kirkhope, que también compuso la BSO del primer Banjo-Kazooie, la de Donkey Kong 64 y ha compuesto la del nuevo Banjo para Xbox360. Una pena que se haya marchado de Rare tras esta última BSO... Una peculiaridad de la BSO (como tambien lo era en B-K y DK64, no se si en el nuevo Banjo también sera asi) es que la musica es interactiva. Un ejemplo: en el mundo principal que conecta los demás mundos, suena una melodia que dependiendo del lugar sonaba con unos instrumentos o con otros.
No quiero terminar sin mencionar los extras que tiene el juego. Podremos repetir las cinematicas del juego una vez que las hayamos visto y también enfrentarnos a los jefes finales las veces que queramos, también una vez que los hayamos vencido. Además, incluye un modo multijugador bastante divertido para 4 personas donde jugaremos a distintos minijuegos de la aventura principal, como el futbol maya, partidas tipo FPS (ya sabemos que en eso Rare destacaba por Goldeneye y Perfect Dark) o mi favorito, que no diré porque os reventaría el final del juego.
Dejo un video y hasta la próxima, mis queridos y pocos lectores.
Corto y cierro~


